la trastienda de pedro vicente: el periodismo en tiempo muerto y la marmota del odio

ahora sí, vamos al cadáver caliente que pedro vicente llamó “artículo” pero que en realidad es un manual de instrucciones para predicarle a su coro de feligreses. los de siempre, claro. los que no necesitan hechos ni pruebas porque con un par de metáforas gastadas y algo de espuma por la boca ya tienen suficiente. “día de la marmota”, dice pedro, y no sabe que el marmota es él. escribiendo lo mismo cada semana con su teclado pegajoso de bilis mal gestionada.

1. lenguaje tendencioso y emocional
primero lo obvio, porque pedro no ahorra en adjetivos tóxicos. que si “engaño presupuestario”, que si “careta”, que si el “dumping fiscal de ayuso” que nos deja a todos sin dinero y sin lágrimas. el tipo no describe, el tipo te obliga a sentir lo que él quiere. su artículo no informa: manipula, empujándote suavemente al abismo de su narrativa con palabras puntiagudas y eslóganes de bazar ideológico. “mañueco traga sin rechistar”. ¿pruebas? ninguna. ¿datos? ay, qué aburrido eso. pedro escribe para que odies, no para que entiendas.

2. opiniones disfrazadas de hechos
"la consigna transmitida por feijóo…” ah, claro, pedro, porque tú estabas allí cuando feijóo repartía papelitos con instrucciones secretas. ¿qué somos, tontos? porque suena tan solemne que hasta cuela, pero aquí no hay ni media prueba. lo mismo con el adelanto electoral: pura especulación envuelta en papel de regalo, como si un rumor de “el mundo” fuera una evidencia científica. "si feijóo da su visto bueno…” es casi poético, pero de rigor nada, cariño.

3. especulación y humo, pero que parezca periodismo
esta parte es mi favorita. pedro vicente especula como un ludópata en el casino y lo hace tan ancho. nos pinta un mañueco atrapado en un thriller de serie b donde vox es el villano de capa y bigote y feijóo el titiritero. ¿y qué nos ofrece para respaldarlo? un puñado de conjeturas flojas y el eterno titular del adelanto electoral.
si no existiera, pedro lo inventaría porque le encanta jugar con el miedo y la incertidumbre. total, a su público le da igual. lo importante es el drama.

4. falacias argumentativas de manual
aquí pedro tira de todo el arsenal barato. los ataques personales, claro:

  • “exabrupto tras exabrupto de díaz ayuso”
  • “mañueco traga sin rechistar”
    y eso no es periodismo, es ajuste de cuentas. se supone que hablamos de política autonómica, pero pedro se pierde en su teatrillo de insultos pasivo-agresivos porque le es más fácil atacar personas que explicar realidades complejas.

5. las "perlas de la fachosfera": el remate con sabor a odio selectivo
pedro selecciona las declaraciones más extremas de cuatro comentaristas conservadores y las deja ahí, como cebo. es un truco tan viejo que ya ni engaña. busca que su lector piense que toda la derecha es un coro de dementes incendiarios y lo hace con la sutileza de un hacha. “basurilla del espectro”, “ejecución premeditada en masa”. selecciona lo peor, lo más burdo, porque necesita un villano que dé miedo. él se limita a señalar y decir: “mira qué malos son ellos”.

6. el tono alarmista y catastrofista
“tiempo muerto”, “día de la marmota”, “desesperante”. según pedro, castilla y león está al borde del colapso permanente, congelada en un bucle infinito de desgobierno. y ahí está él, con su lupa de catastrofista vocacional, para anunciar que todo está roto, todo es un desastre, nada funciona.
pero no se preocupen, él no va a decirles cómo se arregla. no hay propuestas ni soluciones, solo caos. porque el caos vende.


resumen para los fieles

pedro vicente no escribe para informar. escribe para reafirmar el odio.
su artículo es un ejercicio de manipulación emocional, especulación barata y ataques personales envueltos en metáforas viejas y rancias. no analiza, predica. no explica, sentencia. su misión no es desentrañar los problemas políticos de castilla y león, sino demonizar a la derecha con toda la artillería retórica que tiene a mano.

pero lo peor no es eso. lo peor es que pedro ya ni siquiera lo intenta. ya no hay esfuerzo, no hay rigor, no hay ganas de decir algo nuevo.
el periodismo se fue por la ventana y pedro se quedó solo con su mala poesía.

Comentarios

Rosas saladas

cuando el vacío pesa más que la silla: el arte de sobrevivir a la despedida de un compañero

Capítulo 3