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Mostrando las entradas etiquetadas como rosæ

2025: purpurina nueva, mismo desastre

ay, año nuevo. esa broma repetitiva de humanos intentando reiniciar como si fueran un nokia 3310 colgándose en pleno 2003. ayer seguro que te prometiste ser mejor persona, dejar el azúcar, el tabaco o, dios no lo quiera, a tu pareja tóxica (aunque ya sabemos que a ella no la dejas porque "este año las cosas van a cambiar", JAJAJAJAJA). hoy es 2 de enero y ya te estás comiendo el tercer roscón relleno con nata sintética. ¿la dieta? muerta. ¿el gimnasio? cancelado. ¿el propósito de no mirar el móvil antes de dormir? te levantaste hoy revisando instagram como un zombi en modo scroll infinito. la gente adora esta estupidez del "nuevo comienzo", como si una fecha significara algo más que un número arbitrario impuesto por tipos muertos que decidieron cómo medir el tiempo. no, carmen, no vas a cumplir tus objetivos solo porque compraste un bullet journal con pegatinas motivacionales. y tú, raúl, deja de decir que ahora sí ahorrarás porque ya estás en la cola para comprarte...

rosa: el cumpleaños que nunca fue y siempre será (o cómo incendiar el espíritu navideño)

ahí está ella, rosa, la criatura eterna y absurda que nació el mismo día que el mesías, porque, claro, su ego no habría soportado menos. pero qué ironía más cruel: compartir fecha con el tipo que acapara TODA la atención, las luces, las canciones, incluso el incienso (sí, rosa, hasta eso). ella llegó al mundo como un regalo mal envuelto, con cinta adhesiva torcida y sin tarjeta, mientras el mundo se inclinaba hacia un pesebre. y desde entonces, rosa y la navidad han sido amantes y enemigos en un bucle infinito. imaginemos por un segundo que rosa, en uno de esos delirios de grandeza que tiene mientras mezcla vino con polvorones, decide que este año va a reclamar su lugar en el cosmos navideño. no más "¡feliz navidad!" vacío y protocolario. no más "bueno, ya que estamos, feliz cumple también." no, este año rosa quema el árbol. literal y figuradamente. coloca las luces navideñas en espiral alrededor de su cuerpo y se convierte en su propio cometa de fuego, gritando por...

Mi novela 🌹

Todos los capítulos disponibles:  C/Cueva oscura, N.13 bienvenidos, criaturas insaciables, a este circo viscoso del que, admitidlo, ya no podéis escapar. hoy os traigo otro festín salobre, una sinfonía grotesca que retuerce el alma de c/cueva oscura, n.13. pensad en esta dirección no como un lugar, sino como un portal: un vórtice que devora tiempo, lógica y escrúpulos con la avidez del océano que nunca he visto, pero que vive en mí como una tormenta eterna. es diciembre 10, 2024, y en este ecosistema pétreo donde la luz del día es una ofensa, el bajo izquierda es un santuario de tristeza y simbiosis abyecta. allí habita un hombre anónimo, mantenido por lamarta, una zarigüeya con diéresis de lujo y proporciones que desafían la biología: 67 kilos, metro y medio de altura, y una maestría en recursos humanos que utiliza para robar caramelos prohibidos. sí, caramelos que, como el resto de este edificio de carabanchel, nunca deberían existir. esta unión —45 años de codependencia oscura— ...

Atentamente, su Psiquiatra Colegiado

Estimado/a, Me dirijo a usted para ofrecer una perspectiva profesional sobre el comportamiento de Rosa y cómo podría estar afectándolo. Entiendo que ha experimentado situaciones difíciles debido a sus acciones, y creo que es importante compartir con usted un análisis que pueda ayudarle a comprender mejor las dinámicas en juego. Rosa es una mujer de 44 años que muestra rasgos obsesivo-compulsivos y una personalidad marcada por intensas contradicciones. Su afición por la comida extremadamente salada no es solo una preferencia gastronómica, sino una manifestación de su necesidad de experimentar sensaciones intensas y de llenar posibles vacíos emocionales. La sal, en este contexto, simboliza su deseo de preservar y controlar aspectos de su vida que siente que escapan a su dominio. Su obsesión hacia ciertos grupos, especialmente hombres de una generación mayor a la suya, sugiere una compulsión a recrear situaciones del pasado. Es probable que esté lidiando con conflictos no resueltos relaci...

quien teme a la sal, teme a la vida. Ven, degústame...

hay quienes buscan la dulzura como si la vida fuese un postre interminable, pero yo prefiero el mordisco contundente de la mojama de atún, esa joya que lleva el océano destilado en láminas que acarician como el terciopelo y rasgan como el papel más fino. las anchoas en salazón, pequeñas pero despiadadas, son mis musas; cada bocado es un golpe de realidad que despierta hasta los rincones más dormidos de la conciencia, inspirándome a desenterrar verdades que otros esconden entre líneas. el bacalao en salazón, en cambio, es un confidente. su salinidad robusta dialoga con mis noches de reflexión, un eco de mis pensamientos más oscuros, esos que giran en espiral como una tormenta en alta mar. cada hueva de mújol, cada sardina salada, es un viaje sin brújula al corazón de mis emociones: un coqueteo descarado con lo que está al borde, lo que no se dice, lo que casi duele. en este espacio que llamo salitre de rosas , cada grano de sal tiene un papel protagónico. es ritmo y melodía, exceso y eq...

confesiones de una rosa

el estilo de rosæ es como un perfume barato que huele a rosas marchitas: dulce en exceso, con un toque ácido que no sabes si adoras o detestas. a sus 44 años, vive en una maraña de manías y obsesiones que hacen de su existencia algo así como un reality show íntimo, sin cámaras, pero con todo el dramatismo. su amor por lo intenso es un asfixiante abrazo que te deja sin aire, mientras su mordacidad afilada como navaja no perdona ni a las comas mal puestas. rosæ es una contradicción andante. su fascinación malsana por los baby boomers politizados, esos hombres que apestan a tabaco negro y resentimiento, es digna de un estudio psicológico (o un programa de la tarde en televisión). les llama “parásitos de ideas caducas,” pero los sigue como quien no puede apartar la vista de un accidente. los necesita, los analiza, los destripa, y al final, los guarda en su colección mental como si fueran insectos clavados en un panel. porque sí, rosæ es eso: una coleccionista de contradicciones ajenas que,...