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Mostrando entradas de diciembre, 2024

rosa: el cumpleaños que nunca fue y siempre será (o cómo incendiar el espíritu navideño)

ahí está ella, rosa, la criatura eterna y absurda que nació el mismo día que el mesías, porque, claro, su ego no habría soportado menos. pero qué ironía más cruel: compartir fecha con el tipo que acapara TODA la atención, las luces, las canciones, incluso el incienso (sí, rosa, hasta eso). ella llegó al mundo como un regalo mal envuelto, con cinta adhesiva torcida y sin tarjeta, mientras el mundo se inclinaba hacia un pesebre. y desde entonces, rosa y la navidad han sido amantes y enemigos en un bucle infinito. imaginemos por un segundo que rosa, en uno de esos delirios de grandeza que tiene mientras mezcla vino con polvorones, decide que este año va a reclamar su lugar en el cosmos navideño. no más "¡feliz navidad!" vacío y protocolario. no más "bueno, ya que estamos, feliz cumple también." no, este año rosa quema el árbol. literal y figuradamente. coloca las luces navideñas en espiral alrededor de su cuerpo y se convierte en su propio cometa de fuego, gritando por...

Pedrito y su cuaderno de idiotas (autobiografía no autorizada)

pedro, pedro, pedrito… otra vez regurgitando tus crónicas resentidas como quien mastica chicle viejo. ¿no te cansas de escribir con el tono del cuñado iluminado que se cree intelectual porque lee el suplemento dominical? tu "cuaderno de los idiotas" es tan pretencioso que parece salido de un diario de adolescente enfadado, pero con menos encanto y más olor a naftalina. vamos a desmenuzar esta ensalada rancia, que huele peor que los presupuestos de tu amigo carriedo. primero, tu obsesión con el eterno "chico bien mandado". que sí, que carriedo lleva décadas en política sobreviviendo como un cactus en el desierto, pero ¿y tú? llevas el mismo tiempo escribiendo como si aún estuvieras en 1999, cuando los columnistas podían permitirse el lujo de no decir nada durante 1.500 palabras. el hombre será un soso, pero tú, cariño, eres el ejemplo perfecto de la olla que llama al cazo... bueno, ya sabes el refrán. después, tus metáforas, dios mío. el diálogo de manquiña en airbag...

la trastienda de pedro vicente: el periodismo en tiempo muerto y la marmota del odio

ahora sí, vamos al cadáver caliente que pedro vicente llamó “artículo” pero que en realidad es un manual de instrucciones para predicarle a su coro de feligreses. los de siempre, claro. los que no necesitan hechos ni pruebas porque con un par de metáforas gastadas y algo de espuma por la boca ya tienen suficiente. “día de la marmota”, dice pedro, y no sabe que el marmota es él . escribiendo lo mismo cada semana con su teclado pegajoso de bilis mal gestionada. 1. lenguaje tendencioso y emocional primero lo obvio, porque pedro no ahorra en adjetivos tóxicos. que si “engaño presupuestario”, que si “careta”, que si el “dumping fiscal de ayuso” que nos deja a todos sin dinero y sin lágrimas. el tipo no describe, el tipo te obliga a sentir lo que él quiere. su artículo no informa: manipula , empujándote suavemente al abismo de su narrativa con palabras puntiagudas y eslóganes de bazar ideológico. “mañueco traga sin rechistar”. ¿pruebas? ninguna. ¿datos? ay, qué aburrido eso. pedro escr...

Capítulo 3

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C/Cueva oscura, N.13 3ºe Tras varias décadas de absoluto silencio, Martuga, la nonagenaria tortuga catalana, se apresuró a quitar los cascos y exclamar: "¡Em cago en Déu! Ya me han jodido la tranquilidad". ¿Qué había estado haciendo, aquella gigante tortuga albina, con los cascos conectados a un modelo completamente DISFUNCIONAL? ¿Coleccionar fotos de personas desnudas? ¿Picotear las puertas? ¿Quizá la cal de las paredes? No. Había estado observando los sutiles cambios de luz sobre las motas de polvo suspendidas en el viejo cuarto sin muebles. Notaba el paso del tiempo, y cómo la escasa luz de la tarde que entraba por la ventana rota quemaba el parqué sin barnizar más oscuro que habían dejado los muebles ausentes. Por las noches, el rocío condensar la madrugada. Por la mañana, el lento deslizar de la humedad por el gotelé agrietado. Ahora, alguna zorra chillaba descontrolada y hacía temblar la lámpara con la bombilla fundida.

pedrillo Vicente, o la liturgia del lloriqueo desorientado

Pedro, Pedro, Pedro... qué espectáculo más triste el que brindas con tu teclado desgastado y tu obsesión por encontrar fascistas hasta en los espejos empañados de tu baño. Lo último que has vomitado en tu blog, ese vertedero digital que manejas como un alquimista fallido, es una muestra perfecta de tu modus operandi: criticar con aires de superioridad moral mientras caminas descalzo sobre el mismo barro que intentas señalar. Vamos a empezar con tus juguetes rotos: "Charly", "Ga-Ga Jr." y "Fonsi". Qué fácil es construir un relato barato donde los malos son caricaturas, como si eso eximiera a tus argumentos de toda profundidad. Carlos Pollán, por mucho que intentes pintarlo como un déspota ultra disfrazado de institucionalidad, no es el problema, y lo sabes. La realidad es más incómoda: la derecha no necesita ser brillante para ganar, porque tipos como tú han dejado de ofrecer algo mejor . Criticas el uso partidista del reglamento parlamentario como si fuera...

Mi novela 🌹

Todos los capítulos disponibles:  C/Cueva oscura, N.13 bienvenidos, criaturas insaciables, a este circo viscoso del que, admitidlo, ya no podéis escapar. hoy os traigo otro festín salobre, una sinfonía grotesca que retuerce el alma de c/cueva oscura, n.13. pensad en esta dirección no como un lugar, sino como un portal: un vórtice que devora tiempo, lógica y escrúpulos con la avidez del océano que nunca he visto, pero que vive en mí como una tormenta eterna. es diciembre 10, 2024, y en este ecosistema pétreo donde la luz del día es una ofensa, el bajo izquierda es un santuario de tristeza y simbiosis abyecta. allí habita un hombre anónimo, mantenido por lamarta, una zarigüeya con diéresis de lujo y proporciones que desafían la biología: 67 kilos, metro y medio de altura, y una maestría en recursos humanos que utiliza para robar caramelos prohibidos. sí, caramelos que, como el resto de este edificio de carabanchel, nunca deberían existir. esta unión —45 años de codependencia oscura— ...

Capítulo 2

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C/Cueva oscura, N.13 5ºc Horse Luis, el peludo portero del mísero edificio, tenía motivos suficientes para derribar la puerta del quinto piso. Un penetrante olor a leche materna exudaba bajo el marco de la última puerta. La bombilla, cubierta de una fina capa condensada de aquel aroma, creaba sombras blancas sobre las sombras más oscuras. Nadie iba a llamar a la policía porque nadie tenía derecho a estar allí dentro Una húmeda pared de 100 coños babeaba las humedades de aquel cuarto de Carabanchel Los cubos de las fregonas se desbordaban y las babillas de aquellos órganos cubrían el sucio parqué Los dos cojones rodaron por debajo de la pesada puerta y se deslizaron furiosos hacia el ventanal empolvado, ignorando por completo al centenar de jugosas y viejas vulvas Horse Luis ya no sabía qué hacer, trabajaba de sol a sol tratando de encontrar los ciento un cuerpos de aquellas traviesos erógenos. En cualquier caso, cuando los dos cojones rebotaron en el cristal acabaron sobre su cabeza y ...

Capítulo 1

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C/Cueva oscura, N.13 Bajo izq. Lamarta era el nombre que recibía la traviesa zarigüella con diéresis innecesaria, sustento del triste hombre del bajo izquierda. Una relación simbiótica que desafiaba los principios éticos de la madre naturaleza y desafiaba la muerte. Aquella zarigüella pesaba unos 67 kilogramos y medía metro y medio. La relación con el triste trascendía la memoria del resto de vecinos, con una extensión de cuatro décadas y media. La zarigüella, que trabajaba en recursos humanos, se encargaba de mantener al triste hombre. Por supuesto, la empresa no tenía al travieso animal en nómina, así que se veía obligada a robar dulces de los otros apartamentos. No juzguen su descomunal tamaño, ella era extraordinariamente ágil, flexible y fugaz. No había recoveco que se le resistiese o cerrojo que no abriese. Todos los vecinos notaban la ausencia de dulces, porque en ese edificio nunca había nada dulce, pero sí es cierto que notaban pérdidas de productos químicos y otros restos org...

Atentamente, su Psiquiatra Colegiado

Estimado/a, Me dirijo a usted para ofrecer una perspectiva profesional sobre el comportamiento de Rosa y cómo podría estar afectándolo. Entiendo que ha experimentado situaciones difíciles debido a sus acciones, y creo que es importante compartir con usted un análisis que pueda ayudarle a comprender mejor las dinámicas en juego. Rosa es una mujer de 44 años que muestra rasgos obsesivo-compulsivos y una personalidad marcada por intensas contradicciones. Su afición por la comida extremadamente salada no es solo una preferencia gastronómica, sino una manifestación de su necesidad de experimentar sensaciones intensas y de llenar posibles vacíos emocionales. La sal, en este contexto, simboliza su deseo de preservar y controlar aspectos de su vida que siente que escapan a su dominio. Su obsesión hacia ciertos grupos, especialmente hombres de una generación mayor a la suya, sugiere una compulsión a recrear situaciones del pasado. Es probable que esté lidiando con conflictos no resueltos relaci...

quien teme a la sal, teme a la vida. Ven, degústame...

hay quienes buscan la dulzura como si la vida fuese un postre interminable, pero yo prefiero el mordisco contundente de la mojama de atún, esa joya que lleva el océano destilado en láminas que acarician como el terciopelo y rasgan como el papel más fino. las anchoas en salazón, pequeñas pero despiadadas, son mis musas; cada bocado es un golpe de realidad que despierta hasta los rincones más dormidos de la conciencia, inspirándome a desenterrar verdades que otros esconden entre líneas. el bacalao en salazón, en cambio, es un confidente. su salinidad robusta dialoga con mis noches de reflexión, un eco de mis pensamientos más oscuros, esos que giran en espiral como una tormenta en alta mar. cada hueva de mújol, cada sardina salada, es un viaje sin brújula al corazón de mis emociones: un coqueteo descarado con lo que está al borde, lo que no se dice, lo que casi duele. en este espacio que llamo salitre de rosas , cada grano de sal tiene un papel protagónico. es ritmo y melodía, exceso y eq...

la seductora ponzoña de Pedro Vicente: ¿Rebelde auténtico o bufón del sensacionalismo?

hay en el aire un perfume dulzón que camufla el hedor del veneno, y pedro vicente, con su blog político el topillo , no hace más que embotellarlo y vendérselo a los incautos. su paseo por el paisaje mediático es como el de un tahúr de feria, con un discurso afilado que embelesa a quienes buscan respuestas fáciles y emociones rápidas. ¿es su pluma un bisturí quirúrgico o simplemente un cuchillo sin filo que apenas raspa la verdad? una bocanada de aire... ¿o solo más humo? para su séquito de fieles, vicente es el valiente que dice lo que otros callan, el héroe de las trincheras digitales. pero su valentía huele más a espectáculo que a integridad. sí, tiene el don de despojar a los poderosos de sus máscaras, pero no te engañes: lo que deja al descubierto no es siempre más honesto, sino más conveniente para su narrativa. su humor ácido y esa pose de “no tengo filtros” son pura fachada, una excusa para evitar la profundidad mientras entretiene al público con malabares retóricos. se ufana de...

confesiones de una rosa

el estilo de rosæ es como un perfume barato que huele a rosas marchitas: dulce en exceso, con un toque ácido que no sabes si adoras o detestas. a sus 44 años, vive en una maraña de manías y obsesiones que hacen de su existencia algo así como un reality show íntimo, sin cámaras, pero con todo el dramatismo. su amor por lo intenso es un asfixiante abrazo que te deja sin aire, mientras su mordacidad afilada como navaja no perdona ni a las comas mal puestas. rosæ es una contradicción andante. su fascinación malsana por los baby boomers politizados, esos hombres que apestan a tabaco negro y resentimiento, es digna de un estudio psicológico (o un programa de la tarde en televisión). les llama “parásitos de ideas caducas,” pero los sigue como quien no puede apartar la vista de un accidente. los necesita, los analiza, los destripa, y al final, los guarda en su colección mental como si fueran insectos clavados en un panel. porque sí, rosæ es eso: una coleccionista de contradicciones ajenas que,...